China volvió a sorprender al mundo con su imponente ingeniería: este domingo inauguró el puente más alto del planeta, ubicado en la provincia suroccidental de Guizhou.
Se trata del Puente del Gran Cañón Huajiang, una megaestructura que se eleva 625 metros sobre el río Beipan y alcanza una longitud de 2.890 metros, lo que lo convierte en una auténtica obra maestra de la ingeniería moderna.
Para dimensionar la magnitud, el puente es casi 9 veces más alto que el Golden Gate de San Francisco (EE.UU.) y supera la altura de un rascacielos de 200 pisos.
Guizhou, una región montañosa que en el pasado era considerada de difícil acceso, hoy presume de ser la capital mundial de los puentes. A lo largo de los años ha construido más de 30.000, y alberga casi la mitad de los 100 más altos del mundo.
Con esta inauguración, China reafirma su liderazgo en infraestructura y en la construcción de proyectos que desafían los límites de la ingeniería moderna.












Uno cruza por ahí y le da vértigo.
Eso es ingeniería de otro nivel.
Los chinos no juegan, mira con qué salen ahora.