La aprobación de la resolución 2793 del Consejo de Seguridad de la ONU, que da luz verde a una nueva fuerza internacional contra las pandillas en Haití, ha generado reacciones inmediatas en la comunidad internacional.
La embajada de Estados Unidos en Puerto Príncipe calificó la medida como un “paso positivo” y reafirmó que trabajará junto al Grupo Permanente de Socios para asegurar que la Fuerza de Represión de Pandillas (GSF) disponga de los recursos necesarios. Washington insistió en que el mensaje del Consejo es contundente: “la era de la impunidad ha terminado”.
Francia también saludó la resolución, señalando que es una medida imprescindible para enfrentar las bandas armadas y restaurar el Estado de derecho. Mientras tanto, el representante de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, resaltó que esta misión es cinco veces mayor que su antecesora y tendrá un mandato reforzado.
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, sostuvo que la aprobación no solo busca garantizar seguridad, sino también abrir el camino a elecciones confiables, asistencia humanitaria y desarrollo sostenible.
La resolución establece que la fuerza estará compuesta por 5,500 miembros, entre militares, policías y personal civil, con un mandato inicial de 12 meses. Fue respaldada por 12 países, con abstenciones de China, Rusia y Pakistán.













Eso de fuerza internacional suena bonito pero en la práctica es un lío grande
Estados Unidos rápido salió a aplaudir porque ellos siempre están metidos en ese pleito
La vaina en Haití está que arde y ahora con esa resolución la ONU quiere meter mano