El presidente del Consejo Presidencial de Transición de Haití, Laurent Saint-Cyr, calificó como un “paso histórico” la aprobación este martes por parte del Consejo de Seguridad de la ONU de una resolución que autoriza el despliegue de una fuerza internacional destinada a enfrentar a las bandas armadas que tienen bajo zozobra al país.
Saint-Cyr agradeció a los países miembros por el respaldo a la iniciativa, en especial a Estados Unidos y Panamá, principales promotores del plan.
“El voto marca un giro decisivo en la lucha contra los grupos criminales que ponen de luto a nuestras familias, paralizan nuestra economía y amenazan el futuro de nuestra nación”, afirmó.
El mandatario señaló que con esta decisión “el llamado de Haití ha sido escuchado” por la comunidad internacional y valoró el apoyo recibido en las recientes reuniones bilaterales celebradas durante la 78ª Asamblea General de la ONU.
El primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, consideró la resolución como “un avance significativo en la colaboración entre Haití y la comunidad internacional”, y expresó un agradecimiento especial a Estados Unidos por su “papel central” en la concepción y respaldo de la misión.
También destacó la cooperación de Panamá, el compromiso de Kenia con la seguridad en Haití y la solidaridad del grupo conformado por El Salvador, Guatemala, Jamaica y Bahamas, además del respaldo de Caricom y la OEA.
El Gobierno haitiano valoró además la abstención de Rusia y China, la cual permitió la aprobación de la resolución.
La decisión contempla transformar la actual Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MMAS) en una fuerza internacional reforzada, con hasta 5,500 efectivos entre policías y militares.
La misión contará con una Oficina de Apoyo de la ONU para garantizar coordinación y eficacia en las operaciones, y tiene como objetivo restaurar el orden, fortalecer las instituciones de seguridad y sentar las bases de un futuro más estable.
Se trata de uno de los mayores compromisos de la comunidad internacional en los últimos años para enfrentar la profunda crisis de seguridad en Haití, donde las bandas armadas controlan vastas zonas del territorio, afectan la vida cotidiana de millones de personas y frenan la recuperación económica.
“Es un llamado solemne para que la misión entre en funcionamiento sin demora y devuelva la seguridad a la población”, reiteró Saint-Cyr.















Ese apoyo lo empujaron gringos y Panamá, ahí se nota quién mueve la ficha.
Si esas bandas están durísimas, hay que ver si esa fuerza internacional podrá controlarlas
Bueno, por fin la ONU se decidió a mandar ayuda pa’ Haití.