La prensa europea reaccionó este sábado con desconcierto ante la nueva jugada política del presidente Emmanuel Macron, quien decidió nombrar nuevamente a Sébastien Lecornu como primer ministro, apenas días después de haber presentado su renuncia.
El inesperado regreso del centroderechista de 39 años —que se autodefine como “un monje soldado”— desató críticas desde todos los frentes, incluso dentro del propio bloque de Macron, y lo coloca bajo amenaza de una moción de censuraantes de presentar la composición de su nuevo gabinete.
El nombramiento, hecho público el viernes por la noche, provocó una avalancha de análisis en los principales medios europeos, preocupados por la crisis institucional y económica que atraviesa Francia desde el adelanto electoral de 2024.
El Financial Times consideró que este nuevo capítulo “marca el fin del macronismo”, al señalar que “la experiencia de casi una década de Francia con la política centrista rebelde de Macron está llegando a su fin”.
Por su parte, El País habló de un “fin de época”, describiendo al mandatario como “un líder aislado, detestado por parte de su propia formación y atrapado en una espiral de decadencia”.
Mientras tanto, Lecornu enfrenta el reto de encontrar una mayoría parlamentaria para aprobar el presupuesto de 2026, en un Parlamento fragmentado entre la izquierda, el centroderecha y la ultraderecha.
El escenario se complica tras la decisión del partido Los Republicanos de no participar en su nuevo gobierno, luego de que el anterior gabinete provocara un estallido interno y su dimisión apenas 14 horas después de asumir.
El The Guardian destacó la “presión sin precedentes” sobre el primer ministro, ya que el presupuesto debe presentarse el lunes, mientras el Der Spiegel ironizó sobre la “mala comedia” de Macron, comparando la situación con “un amante secreto que regresa por la ventana”.
La prensa alemana advirtió además sobre una “peligrosa espiral descendente” en la política francesa, que podría tener consecuencias económicas graves para toda la Unión Europea.
Con una deuda pública que supera el 115 % del PIB, Francia se encuentra en uno de los momentos más frágiles de su historia reciente.











Los franceses tan’ quillao con ese relajo.
Ese hombre renuncia y vuelve como si na’, increíble.
Macron ta’ jugando ajedrez político otra vez.