El presidente de Francia, Emmanuel Macron, nombró este viernes a Sébastien Lecornu como nuevo primer ministro, tras su dimisión a inicios de semana, en un intento por restablecer la estabilidad política del país.
“El presidente de la República ha nombrado a Sébastien Lecornu primer ministro y le ha encargado la formación de un Gobierno”, informó el Palacio del Elíseo en un breve comunicado que no ofreció más detalles, tras varias jornadas de intensas negociaciones.
A petición del mandatario, Lecornu había accedido a permanecer provisionalmente en el cargo hasta este miércoles, con el objetivo de contribuir a superar la parálisis institucional.
Poco después de su designación, el nuevo jefe de Gobierno declaró en su cuenta en X (antes Twitter) que aceptaba “por deber” el cargo y que su prioridad será aprobar un presupuesto antes de fin de año y dar respuesta a los problemas cotidianos de los franceses.
“Hay que poner fin a esta crisis política que exaspera a los franceses y a esta inestabilidad que perjudica la imagen y los intereses de Francia”, subrayó Lecornu.
El primer ministro enumeró tres condiciones clave para la conformación del nuevo gabinete:
1. Que todos los asuntos tratados recientemente sean debatidos en el Parlamento.
2. Que los integrantes del Gobierno renuncien a aspiraciones presidenciales para 2027.
3. Que el nuevo equipo represente renovación y diversidad de competencias.
Mientras tanto, diputados y líderes de distintos partidos han intensificado sus llamados a la dimisión de Macron y a la convocatoria de elecciones anticipadas, asegurando que no existe otra salida viable a la crisis institucional.
La actual inestabilidad política en Francia se agravó tras la disolución de la Asamblea Nacional en junio de 2024, decisión que derivó en elecciones legislativas fragmentadas, donde ningún bloque político logró una mayoría absoluta, complicando la gobernabilidad y profundizando la división en el país.










Francia siempre con cambios que sorprenden a todos.
Lecornu tiene la tarea dura de estabilizar el país.
Macron mueve ficha rápido pa’ calmar la política.