Irán volvió a exhibir su hostilidad hacia Estados Unidos este martes al conmemorar el 46 aniversario de la toma de la embajada estadounidense en Teherán con escenificaciones, símbolos de confrontación y duros mensajes políticos. En los alrededores del antiguo edificio diplomático —hoy convertido en el museo “Nido de Espías”— miles de personas gritaron “Muerte a Estados Unidos” y “Muerte a Israel”, mientras participaban en actos cargados de simbolismo.
Figuras de Donald Trump fueron golpeadas por jóvenes iraníes, representándolo como preso o como Satanás, y muñecos del expresidente estadounidense y del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, colgaban de una grúa simulando ejecuciones públicas. También se exhibieron maquetas de misiles similares a los usados durante la guerra de los 12 días del pasado junio, cuando Irán atacó a Israel y Estados Unidos bombardeó instalaciones nucleares iraníes.
En diversas ciudades del país, manifestantes portaron pancartas con frases como “Pisotearemos a Estados Unidos” y “Estados Unidos está colapsando”, junto a ataúdes cubiertos con banderas israelíes. Para muchos asistentes, la guerra de junio reafirmó la percepción de que Washington y Tel Aviv son responsables de la agresión directa contra Irán.
El recuerdo de la toma de la embajada en 1979 cuando 52 diplomáticos estadounidenses fueron retenidos durante 444 días— sigue siendo un punto central de la narrativa oficial iraní. Más de cuatro décadas después, Teherán afirma que el conflicto con EE.UU. no es coyuntural, sino estructural.
El líder supremo, Ali Jameneí, reiteró que las diferencias entre ambos países son “irreconciliables” y condicionó cualquier posibilidad de cooperación a que Washington deje de apoyar a Israel, retire sus bases militares de Oriente Medio y abandone sus intervenciones en la región. Con esto, volvió a descartar un retorno inmediato a las negociaciones nucleares, suspendidas tras la guerra de junio.
Tras el fracaso del diálogo, Naciones Unidas restableció en septiembre las sanciones internacionales contra Irán por su programa nuclear, decisión impulsada por Reino Unido, Alemania y Francia. Con Teherán reacio a volver a la mesa, la tensión entre ambas naciones continúa marcando el escenario político de Oriente Medio.














dizque colgando muñecos de trump y netanyahu eso es puro pique viejo
cada año el mismo show de odio y guerra en vez de buscar paz
esa gente de irán no se cansa de tirarle fuego a eeuu y a israel