Cada 9 de noviembre se celebra el Día Internacional del Inventor, una fecha dedicada a reconocer la creatividad y el ingenio de quienes transforman ideas en avances que cambian al mundo. Sin embargo, aunque el nombre alude solo al masculino, también es un día para rendir homenaje a las inventoras, esas mujeres que, con su talento y perseverancia, han dejado huella en la historia de la ciencia y la tecnología.
La elección del 9 de noviembre no fue casual. Ese día nació Hedy Lamarr (1914-2000), actriz austriaca de Hollywood, pero también ingeniera e inventora. Lamarr ideó junto al compositor George Antheil el sistema de espectro ensanchado, una tecnología que permitiría más adelante el desarrollo de la wifi, el Bluetooth y el GPS. Su invento fue inicialmente cedido al ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial, aunque su nombre permaneció en el anonimato por décadas.
El inventor alemán Gerhard Muthenthaler fue quien propuso esta fecha para honrar tanto a Lamarr como a todos los inventores del mundo. Desde entonces, el día busca destacar no solo la creatividad, sino también el esfuerzo silencioso detrás de cada innovación.
Hoy, más que nunca, el Día del Inventor invita a romper estereotipos y fomentar el interés de las niñas y jóvenes por las ciencias, la tecnología y la ingeniería, campos en los que históricamente las mujeres han sido invisibilizadas.
Porque, al final, inventar no tiene género.











