Las autoridades de Tailandia acusaron nuevamente este lunes a Camboya de incumplir el acuerdo de paz vigente, luego de detectar nuevas minas terrestres en la zona limítrofe entre ambos países. La denuncia surge una semana después de que dos militares tailandeses resultaran heridos por la explosión de un artefacto en la frontera, según presentaron el Gobierno y el Ejército durante una rueda de prensa en la que mostraron supuestas pruebas de la nueva colocación de minas.
El portavoz gubernamental, Siripong Angskasakulkiat, afirmó que el Ejecutivo “seguirá avanzando” para resolver el conflicto fronterizo. “Si los mecanismos bilaterales con Camboya funcionan, los utilizaremos. Si no, recurriremos a mecanismos multilaterales”, dijo, advirtiendo que Tailandia se reserva el derecho de responder “apropiadamente” a cualquier provocación.
En el plano diplomático, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Nikorndej Balankura, informó que el primer ministro Anutin Charnvirakul enviará una carta oficial al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para reafirmar la posición tailandesa sobre la suspensión de la Declaración Conjunta, que consideran violada por Camboya. La misiva —resultado de conversaciones previas entre ambos líderes— se centrará únicamente en la seguridad fronteriza.
Balankura añadió que esperan que la presión internacional, especialmente la influencia de Estados Unidos, impulse a Camboya a retomar los compromisos firmados. Trump, según dijo, ha mostrado comprensión hacia las preocupaciones de Bangkok, aunque no se ha pronunciado públicamente sobre la crisis.
El acuerdo de paz, firmado en octubre con la presencia del mandatario estadounidense, buscaba detener las hostilidades tras los enfrentamientos de julio, que dejaron más de 40 muertos y obligaron a desplazar a unas 300.000 personas. A pesar del pacto —que incluía operaciones conjuntas de desminado, retiro de armamento pesado y observadores internacionales coordinados por la ASEAN—, Tailandia sostiene que Camboya ha vuelto a colocar minas en el límite fronterizo.
Las tensiones entre ambos países tienen raíces de más de un siglo, pero los choques se reavivaron el pasado julio, cuando Bangkok acusó a Phnom Penh de colocar minas a lo largo de la frontera, acusación que Camboya rechaza de manera tajante. Los enfrentamientos incluyeron intercambios de disparos, bombardeos y cohetes, deteriorando rápidamente las relaciones diplomáticas y provocando el retiro de embajadores.
Expertos regionales coinciden en que, sin una solución al conflicto territorial de fondo, la estabilidad entre Tailandia y Camboya seguirá siendo frágil y provisional.














Pero si Camboya sigue violando el acuerdo de paz eso complica la vaina
Tailandia está en lo suyo defendiendo su territorio y eso se entiende
Eso está feo porque jugar con minas en la frontera es un peligro pa to el mundazo