La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se encuentra trabajando en los próximos pasos para fortalecer la seguridad en la región del Ártico, afirmó este lunes su secretario general, Mark Rutte, en medio de crecientes tensiones geopolíticas y del interés expresado por Estados Unidos en adquirir Groenlandia.
Durante una rueda de prensa en Zagreb, junto al primer ministro croata Andrej Plenkovic, Rutte señaló que la alianza busca garantizar una protección adecuada de los intereses estratégicos en el Ártico, una zona cada vez más relevante por la apertura de nuevas rutas marítimas y el aumento de la actividad internacional.
El secretario general explicó que desde el año pasado los 32 países miembros de la OTAN —incluidos siete con territorio en la región ártica, como Estados Unidos y Dinamarca— mantienen conversaciones para definir la mejor forma de preservar la seguridad y estabilidad en esa área.
La cuestión fue debatida nuevamente la semana pasada en Bruselas, donde se analizaron distintas alternativas, entre ellas el incremento del número de buques militares en aguas árticas. Sin embargo, hasta el momento no se han tomado decisiones concretas.
Rutte subrayó que existe un consenso dentro de la alianza sobre la importancia estratégica del Ártico, especialmente ante el riesgo de una mayor presencia de Rusia y China, impulsada por el deshielo y la apertura de nuevas rutas de navegación.
Las declaraciones del secretario general se producen mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, insiste en su intención de que Estados Unidos tome el control de Groenlandia, argumentando razones de seguridad. Trump reiteró recientemente que su país se apoderará del territorio “de una forma u otra” para evitar que otras potencias lo hagan primero.
Esta postura ha generado preocupación entre varios aliados europeos. Países como Francia, Alemania y Polonia evalúan cómo responder de manera firme y coordinada ante Washington. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que una eventual adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos pondría en riesgo la propia existencia de la alianza transatlántica.
Rutte reconoció que Estados Unidos ya cuenta con una base militar en Groenlandia y afirmó que Dinamarca no se opondría a un aumento de la presencia estadounidense en la isla, siempre que se mantenga el respeto a los acuerdos y a la soberanía danesa.














Si la OTAN se mete de lleno es porque la cosa con Rusia y las ideas de Trump está más fea de lo que cuentan ahora
Esa seguridad en el Ártico es lo que yo llamo marcar territorio antes de que el rubio llegue con el cheque en la mano este enero
Mark Rutte se puso los guantes porque sabe que si deja a Trump solo el rubio se queda con todo el hielo ahora