Los gobiernos de España e Italia recomendaron este miércoles a sus ciudadanos que abandonen Irán, ante el agravamiento de la crisis interna provocada por una ola de protestas que, según organizaciones de derechos humanos, ha dejado miles de muertos tras una fuerte represión por parte de las autoridades.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España indicó en su página web que la situación en el país es “inestable en todo el territorio” y alertó sobre “numerosas muertes y detenciones de manifestantes”, por lo que instó a los españoles que se encuentren en Irán a salir utilizando los medios disponibles. España también convocó al embajador iraní para expresar su condena a la represión.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos aseguran que las autoridades iraníes han llevado a cabo la represión más severa en años, aprovechando un corte de internet que se ha prolongado por más de cinco días. La oenegé Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, estima que al menos 3,428 manifestantes han muerto, aunque advierte que la cifra real podría ser considerablemente mayor.
Las protestas, que inicialmente surgieron como rechazo al alto costo de la vida, evolucionaron hacia un movimiento contra el régimen teocrático instaurado tras la revolución islámica de 1979 y liderado desde 1989 por el ayatolá Alí Jamenei. Las autoridades iraníes, por su parte, sostienen que las manifestaciones responden a una supuesta injerencia extranjera y acusan a los manifestantes de cometer actos “terroristas”.
Italia adoptó una postura similar al recomendar a sus ciudadanos que abandonen el país si les es posible. El Ministerio de Asuntos Exteriores italiano confirmó que la decisión fue ratificada durante una reunión de su sala de crisis, encabezada por el canciller Antonio Tajani, con la participación de representantes de los ministerios de Defensa y Seguridad, así como de embajadores italianos en Teherán y en otras capitales clave.
Tajani reiteró la preocupación y condena de su gobierno por la violencia ejercida contra los manifestantes, calificando la situación en Irán como “absolutamente inaceptable”. Ante el Parlamento, denunció que la población iraní está pagando un alto precio en muertes, encarcelamientos y presuntos actos de tortura por exigir cambios.
Otros países, como Australia, ya habían emitido advertencias similares en días recientes, instando a sus ciudadanos a abandonar Irán lo antes posible debido al deterioro de la seguridad.














La situación en Irán se salió de control
Si gobiernos europeos dicen váyanse no es relajo
Eso es señal de que la cosa está bien fea allá