El Tribunal Supremo de Estados Unidos analiza este miércoles si el Gobierno del presidente Donald Trump tiene la autoridad para revocar el Estatus de Protección Temporal (TPS), un programa que protege de la deportación a cientos de miles de inmigrantes.
El caso se centra en la decisión de la Administración de eliminar el TPS para unos 350,000 haitianos y más de 6,000 sirios, bajo el argumento de que el beneficio es “contrario al interés nacional” y que estas personas pueden regresar de forma segura a sus países.
El TPS, creado por el Congreso en 1990, permite a extranjeros permanecer y trabajar legalmente en EE.UU. cuando sus países enfrentan crisis como guerras o desastres naturales. Actualmente, cerca de 1.3 millones de personas de 17 países dependen de este estatus.
La medida fue impugnada en tribunales inferiores, donde jueces federales fallaron a favor de los beneficiarios, señalando posibles violaciones a la ley administrativa por parte del Gobierno.
Organizaciones migratorias advierten que la decisión del Supremo podría sentar un precedente que afecte a todos los beneficiarios del TPS, conocidos como “tepesianos”, incluyendo comunidades de países como Haití, Siria y El Salvador.
La audiencia ha generado gran expectativa, con cientos de inmigrantes movilizados en Washington para seguir el proceso. Expertos legales señalan que el fallo definirá el alcance del poder del Ejecutivo sobre programas migratorios y podría tener consecuencias históricas en la política migratoria estadounidense.














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