El último acuerdo de control de armas nucleares vigente entre Estados Unidos y Rusia, el tratado Nuevo START, expiró este jueves 5 de febrero, poniendo fin a uno de los pilares fundamentales del sistema de no proliferación establecido tras la Guerra Fría.
El acuerdo dejó de estar en vigor a las 00:00 GMT, luego de que la Administración del presidente estadounidense Donald Trump decidiera no aceptar la propuesta de Moscú para extenderlo por un año. Washington insistió en que cualquier nuevo marco de control armamentístico debe incluir a China, argumento que ha sido rechazado por Pekín.
Con la expiración del Nuevo START, ambas potencias —que concentran más del 80 % de las ojivas nucleares del mundo— ya no están obligadas a respetar límites sobre sus arsenales estratégicos ni a permitir inspecciones mutuas, una herramienta clave para la verificación y la confianza internacional.
El tratado, firmado en 2010, establecía un tope de 1,550 ojivas nucleares desplegadas por país, lo que representó una reducción significativa respecto a acuerdos anteriores. Sin embargo, las inspecciones in situ quedaron suspendidas desde 2023, en medio del deterioro de las relaciones bilaterales.
La expiración del acuerdo generó una oleada de reacciones a nivel internacional. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que se trata de un momento crítico para la seguridad global y urgió a Washington y Moscú a retomar el diálogo para evitar una nueva carrera armamentista.
Desde Rusia, el Kremlin calificó el fin del tratado como “negativo”, aunque aseguró que actuará con prudencia y se mantiene abierto a negociaciones futuras. China, en tanto, reiteró que su arsenal nuclear es considerablemente menor al de Estados Unidos y Rusia, y descartó, por ahora, integrarse a un nuevo acuerdo trilateral.
Organizaciones pacifistas y asociaciones de sobrevivientes de las bombas atómicas en Japón expresaron su preocupación por el riesgo de una escalada nuclear, mientras que la OTAN llamó a la moderación y a la responsabilidad estratégica de las potencias involucradas.














Ese tratado era un freno necesario
Cuando las potencias se sueltan tiembla todo
Eso pone el mundo más tenso de la cuenta