El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue distinguido este miércoles por empresarios del sector minero-energético como el “campeón indiscutible del carbón”, en un acto celebrado en la Casa Blanca donde también anunció nuevas medidas para impulsar ese combustible fósil.
El reconocimiento fue entregado por integrantes del Club del Carbón de Washington y consistió en una estatuilla de un minero, otorgada por el director ejecutivo de Peabody Energy, James Grech. Durante la ceremonia, Trump defendió su política energética y aseguró que ha evitado el cierre de decenas de plantas termoeléctricas que operan con carbón.
El mandatario afirmó que ha “salvado” 74 centrales de restricciones regulatorias y adelantó que la Autoridad del Valle de Tennessee intervendrá para mantener en funcionamiento otras dos instalaciones que estaban previstas para clausura.
En el mismo evento, Trump firmó una orden ejecutiva instruyendo al Departamento de Defensa a priorizar la compra de electricidad generada a partir de carbón, al considerar esta fuente como “estratégica y confiable” para la seguridad nacional.
El presidente, crítico de las políticas climáticas y de las energías renovables, cuestionó nuevamente a la administración anterior por no aprobar nuevos permisos de minería y arremetió contra la energía eólica, reiterando sus objeciones a los aerogeneradores.
Desde su regreso al poder, Trump ha impulsado una agenda orientada a fortalecer los combustibles fósiles, retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París y ha desmontado regulaciones ambientales adoptadas en años recientes.














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Eso va a chocar con los ambientalistas seguro.
Trump no esconde su apoyo a los combustibles fósiles.
El carbón volvió al centro del debate otra vez.