Suecia anunció este jueves el envío de aviones de combate Gripen para patrullar el espacio aéreo sobre Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, en el marco de la nueva misión de la OTAN en el Ártico denominada Arctic Sentry(Centinela del Ártico).
La operación fue presentada por la Alianza Atlántica como un esfuerzo para reforzar su presencia en una región cuya relevancia estratégica ha ido en aumento. La iniciativa surge en medio de tensiones generadas por declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien llegó a plantear la posibilidad de utilizar la fuerza para hacerse con el control de la isla y propuso imponer aranceles a países que se opongan a sus planes sobre Groenlandia.
Las amenazas provocaron una de las crisis más delicadas dentro de la OTAN desde su fundación en 1949. No obstante, Trump informó posteriormente que alcanzó un “marco” de entendimiento con el secretario general del organismo, Mark Rutte.
El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, señaló en un comunicado que su país tiene la responsabilidad de contribuir a la seguridad de todo el territorio aliado. “La región ártica reviste una importancia estratégica creciente”, afirmó.
Las fuerzas armadas suecas indicaron que los aviones estarán desplegados en Islandia como base operativa para las misiones de vigilancia.














La OTAN moviendo piezas en el norte.
Groenlandia ya no es solo hielo, es estrategia.
El Ártico cada vez más militarizado.