Un buque petrolero con carga entró este lunes en la bahía de Matanzas, en el oeste de Cuba, y atracó cerca del principal puerto de logística energética de la ciudad, en medio del bloqueo energético que Estados Unidos mantiene sobre la isla.
Se trata del tanquero Nicos I.V., identificado con el código IMO 9103843, que navega bajo bandera de San Vicente y las Granadinas y tiene 183 metros de eslora. Aunque aparece parcialmente cargado —con capacidad superior a los 300.000 barriles— no se ha precisado el tipo ni la cantidad de combustible que transporta.
De proceder de un puerto extranjero, sería el primer tanquero que atraca en la isla desde el pasado 9 de enero, cuando el Ocean Mariner llegó desde México con unos 85.000 barriles.
Plataformas de seguimiento marítimo no habían registrado recientemente al Nicos I.V. en puertos cubanos, aunque no se descarta que hubiese operado en aguas cercanas sin emitir su posición.
El buque no figura en la lista de embarcaciones sancionadas por Estados Unidos, pero mantiene estatus de “vigilancia activa” por un antecedente medioambiental y por su vinculación previa al denominado “puente energético” entre Venezuela y Cuba.
En la orilla occidental de la bahía de Matanzas se ubica uno de los principales complejos de logística energética del país, que incluye una base de supertanqueros —la de mayor capacidad en la isla— y la central termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las más importantes del sistema eléctrico nacional.
Esa base fue escenario en agosto de 2022 del mayor desastre industrial reciente de Cuba, tras un incendio que dejó 17 fallecidos y dañó cuatro de sus ocho depósitos de almacenamiento.
Cuba produce aproximadamente un tercio de los cerca de 110.000 barriles diarios que necesita para cubrir su demanda. Las restricciones en el suministro han derivado en apagones prolongados, escasez de combustible y la aplicación de un plan de emergencia que incluye reducción de servicios, teletrabajo y racionamiento energético.














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