El presidente de Colombia, Gustavo Petro, condenó ayer el atentado perpetrado con un cilindro de gas contra un autobús que transportaba indígenas, en medio de la escalada de violencia que afecta al país.
“Los que atentaron y mataron a siete civiles e hirieron a 17 más en Cajibío, muchos indígenas entre ellos, son terroristas, fascistas y narcotraficantes”, escribió el mandatario en su cuenta de X, donde también señaló que el presunto jefe militar del grupo responsable, identificado como “Marlon”, ya estaría plenamente ubicado por los organismos de inteligencia.
El ataque ocurrió en la Vía Panamericana, en el sector de El Túnel, municipio de Cajibío, donde un artefacto explosivo fue detonado cerca del vehículo, dejando al menos siete muertos y más de 20 heridos, todos pertenecientes al territorio indígena Sath Tam Kiwe.
El jefe de Estado responsabilizó a las disidencias lideradas por Iván Mordisco, a quienes calificó como “criminales contra la humanidad”, y advirtió que el miedo es utilizado como herramienta de control por grupos armados y redes del narcotráfico.
Asimismo, Petro solicitó una ofensiva integral contra estas estructuras, incluyendo acciones de inteligencia financiera a través de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), operaciones militares y la judicialización internacional de sus líderes ante la Corte Penal Internacional.
El mandatario también hizo un llamado a liberar al departamento del Cauca de estas organizaciones, en uno de los pronunciamientos más enérgicos frente a la reciente ola de violencia en la región.














la violencia sigue golpeando a los más vulnerables
atacar un autobús con indígenas no tiene justificación
eso es un acto muy cobarde de verdad