Estados Unidos solicitó formalmente a las autoridades de Venezuela, encabezadas por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, cooperación directa en las investigaciones judiciales que involucran a nueve altos funcionarios vinculados al chavismo, entre ellos Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario Nicolás Maduro.
La petición, impulsada por la administración del presidente Donald Trump, contempla un esquema progresivo de colaboración que abarcaría desde el acceso a documentación oficial hasta mecanismos para el eventual procesamiento de los señalados.
De acuerdo con lo planteado por Washington, la propuesta se estructura en tres fases:
- Acceso a información: permitir entrevistas, revisión de registros administrativos y acceso a documentación confidencial, incluida la trazabilidad financiera de operaciones bajo sospecha.
- Participación en las pesquisas: autorizar la intervención o supervisión parcial de equipos estadounidenses en el proceso investigativo, bajo condiciones de discreción.
- Mecanismos de traslado o procesamiento: establecer fórmulas legales para que los funcionarios investigados enfrenten cargos, evitando el término “extradición”, prohibido por la legislación venezolana, aunque la normativa local permite juzgar en el país a ciudadanos acusados de delitos cometidos en el extranjero.
Entre los nombres considerados prioritarios figuran:
- Alex Saab, exministro.
- Raúl Gorrín, empresario.
- Samark López Bello, señalado como testaferro.
- Tareck El Aissami, exministro y expresidente de PDVSA.
- Walter Jacob Gavídia Flores, hijastro de Maduro.
- Pedro Luis Martín-Olivares, exjefe del SEBIN.
Según la información disponible, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López no figuran como prioridades inmediatas en esta fase del proceso.
La exigencia judicial coincide con recientes contactos bilaterales. El jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis L. Donovan, realizó una visita oficial a Caracas donde sostuvo una reunión con Rodríguez.
Durante el encuentro, ambas partes abordaron temas relacionados con la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y la gestión migratoria, asuntos calificados como desafíos transnacionales.
La nueva solicitud añade un elemento adicional a la compleja relación entre Washington y Caracas, en un contexto marcado por investigaciones por presunto lavado de dinero y narcotráfico que involucran a figuras clave del chavismo.













