El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, recorrió este sábado las regiones del sureste golpeadas por intensas lluvias que provocaron deslizamientos mortales y dejaron un saldo de 70 fallecidos.
Las ciudades de Juiz de Fora y Ubá figuran entre las más afectadas, con miles de desplazados y barrios enteros cubiertos por el barro. Equipos de rescate continúan buscando a tres desaparecidos.
Especialistas atribuyen la magnitud del desastre a la combinación de un frente frío con temperaturas inusualmente cálidas en el Atlántico. El meteorólogo Carlos Nobre señaló que estos fenómenos extremos se han vuelto más frecuentes en un contexto de calentamiento global.
La tragedia se suma a otros eventos climáticos severos registrados en el país en los últimos años, incluidas las inundaciones históricas de 2024 que afectaron a millones de personas.














Las lluvias están cada vez más intensas y peligrosas.
Que el presidente vaya personalmente manda un mensaje de apoyo.
70 fallecidos es una tragedia grande, eso enluta a todo Brasil.