El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró este lunes que el jefe del grupo chií Hizbulá, Naim Qassem, es un “objetivo marcado” dentro de la actual confrontación regional, y advirtió que la organización libanesa “pagará un alto precio” por los recientes ataques contra el norte del país.
En un mensaje publicado en la red social X, Katz aseguró que quienes sigan “el camino” del líder supremo iraní, Ali Khamenei, correrán la misma suerte. Además, enfatizó que Israel no volverá a las reglas de enfrentamiento previas al 7 de octubre y que actuará “con toda su fuerza” para proteger a su población.
El Ejército israelí informó que las oleadas de bombardeos contra posiciones de Hizbulá podrían prolongarse durante varios días, luego de que la milicia lanzara proyectiles contra instalaciones militares en el norte y, según las fuerzas israelíes, también contra áreas civiles en la zona metropolitana de Haifa.
Hasta el momento no se han reportado víctimas en Israel por esos ataques. Sin embargo, en el Líbano las autoridades reportan al menos 31 fallecidos y 149 heridos tras las operaciones israelíes, concentrándose la mayoría de las víctimas en el suburbio sur de Beirut conocido como Dahye.
Hizbulá sostuvo que sus acciones responden al asesinato en Teherán del ayatolá Jameneí y a la continuidad de los bombardeos israelíes en territorio libanés, pese al alto el fuego acordado en 2024.
El actual líder del grupo, Naim Qassem, fue designado secretario general en octubre de 2024 por el Consejo de la Shura, tras la muerte de Hassan Nasrallah en un ataque aéreo israelí.














Esa declaración puede subir más la tensión.
Cuando hablan de “objetivo marcado”, la cosa es seria.
Eso es una advertencia directa y sin rodeos.