El segundo jueves de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón, una fecha dedicada a crear conciencia sobre la importancia de cuidar la salud renal y prevenir enfermedades que pueden afectar gravemente la calidad de vida. Esta jornada se celebra desde 2006, por iniciativa de la Sociedad Internacional de Nefrología y la Federación Internacional de Fundaciones Renales, con el apoyo de organizaciones médicas y especialistas en tratamientos como la diálisis.
El objetivo principal de esta conmemoración es alertar a la población sobre los riesgos de las enfermedades renales y promover la detección temprana, ya que muchas personas no presentan síntomas en las primeras etapas de la enfermedad.
Según estimaciones médicas, alrededor del 10 % de la población mundial padece enfermedad renal crónica, aunque gran parte de los afectados lo descubre cuando el daño ya se encuentra avanzado y las opciones de tratamiento se reducen a la diálisis o al trasplante de riñón.
Cada año la jornada se centra en un mensaje específico para reforzar la prevención. El lema de 2025 fue: “¿Están bien tus riñones? Detección temprana para proteger la salud renal”, una consigna que subraya la importancia de identificar el problema antes de que evolucione a una fase crítica.
Los riñones cumplen una función vital: actúan como el principal sistema de filtración del organismo, eliminando toxinas y desechos a través de la orina. Cuando este proceso falla, las sustancias nocivas se acumulan en el cuerpo, lo que puede provocar complicaciones graves, incluyendo infartos y accidentes cerebrovasculares.
Una de las ventajas de actuar a tiempo es que la enfermedad renal puede detectarse mediante pruebas sencillas de sangre y orina, que permiten evaluar si los riñones funcionan correctamente. En caso de que los resultados muestren alteraciones, los especialistas pueden realizar estudios adicionales para identificar la causa.
Además de los controles médicos, la alimentación juega un papel clave en la salud renal. Una dieta adecuada suele implicar reducir el consumo de sal, grasas y proteínas, mientras se incrementa la ingesta de frutas y verduras. Este tipo de régimen puede ayudar a frenar el avance de la enfermedad en etapas tempranas.
Especialistas también advierten que la desigualdad social influye en la salud renal. Las poblaciones con menos recursos enfrentan mayores riesgos debido a dietas poco saludables, acceso limitado a atención médica y los altos costos de tratamientos como la diálisis o el trasplante.
Por ello, el Día Mundial del Riñón también busca impulsar políticas públicas y sistemas de apoyo que garanticen atención médica oportuna para quienes padecen enfermedades renales.












En la República Dominicana, la Sociedad Dominicana de Nefrología reportó que cerca del 10% de la población sufre algún grado de enfermedad renal.
Por primera vez, la campaña resalta cómo el cambio climático afecta directamente a tus riñones (el calor extremo causa deshidratación y estrés renal).
El lema oficial para este 2026 es: «Salud renal para todos: Cuidando a la gente, protegiendo el planeta».