El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que todavía no está listo para declarar oficialmente la victoria sobre Irán, aunque aseguró que el país ha sufrido graves daños tras la ofensiva conjunta con Israel.
“No hay razón para hacerlo. Creo que simplemente diría que están diezmados”, expresó el mandatario al ser consultado sobre la posibilidad de anunciar el triunfo estadounidense en el conflicto.
Trump agregó que, si Estados Unidos detuviera la ofensiva en este momento, a Irán le tomaría “diez años o más” reconstruirse.
Asimismo, el presidente criticó la cobertura mediática del conflicto, acusando a algunos reportes de difundir “noticias falsas… generadas por inteligencia artificial”.
Pese a la escalada militar, el mandatario también aseguró que continúan los contactos diplomáticos entre Washington y Teherán. “Estamos hablando con ellos, pero no creo que estén listos. Sin embargo, están bastante cerca de un acuerdo con Estados Unidos”, afirmó.












Oye, el dato fuerte es que la Isla de Jarg, el centro neurálgico del petróleo iraní, fue «totalmente demolida», lo que tiene las exportaciones de Teherán en cero.
El presidente aseguró que la ofensiva ha destruido casi toda la capacidad naval de Irán: «Prácticamente su armada ha desaparecido», dijo con su tono acostumbrado.
Trump afirmó anoche que, aunque Irán está «diezmado», declarar la victoria ahora mismo sería prematuro; él quiere asegurarse de que el régimen no tenga forma de levantarse en 10 años.