El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, aseguró que su gobierno no busca generar tensiones con China, tras las recientes retenciones de buques con bandera panameña en puertos del país asiático.
El mandatario descartó que estas acciones respondan a represalias políticas, señalando que podrían estar vinculadas a inspecciones más estrictas en materia de seguridad marítima. No obstante, reconoció que el número de revisiones supera los niveles habituales.
Mulino indicó que Panamá ha comparado estas cifras con las de otros registros marítimos como Liberia y Islas Marshall, concluyendo que no existen diferencias significativas.
A pesar de ello, el gobierno panameño expresó su preocupación ante las autoridades chinas y busca esclarecer los criterios técnicos que han motivado estas inspecciones. En ese sentido, informó que el director de la Marina Mercante se encuentra en Japón evaluando la situación y verificando la legitimidad de las medidas.
El presidente advirtió que estas acciones podrían afectar el flujo del comercio internacional, considerando el alto volumen de mercancías que salen desde China hacia distintos mercados del mundo.
Finalmente, Mulino manifestó su interés en que la situación se normalice y que las relaciones entre ambos países continúen desarrollándose sin conflictos.














No conviene conflicto
La diplomacia es clave
Eso hay que manejarlo bien