Cada 17 de abril se conmemora el Día Mundial de la Hemofilia, una iniciativa impulsada por la Federación Mundial de Hemofilia desde 1989, con el objetivo de sensibilizar a la población sobre este trastorno hereditario que afecta la coagulación de la sangre.
La fecha fue escogida en honor al nacimiento de Frank Schnabel, quien promovió la creación de una red internacional dedicada a mejorar el tratamiento y la calidad de vida de las personas con esta condición.
La hemofilia es una enfermedad genética que dificulta la coagulación sanguínea, provocando hemorragias prolongadas o espontáneas. Aunque actualmente existen tratamientos que permiten a los pacientes llevar una vida relativamente normal, el acceso a estos sigue siendo limitado en muchas regiones. Se estima que cerca del 75 % de las personas con trastornos de coagulación en el mundo no reciben la atención médica adecuada.
Para este 2026, el lema es “Diagnóstico: Primer paso hacia la atención”, destacando la importancia de identificar a tiempo la enfermedad como base para un tratamiento efectivo. La organización advierte que una gran parte de los casos sigue sin diagnosticar, lo que agrava las desigualdades en salud.
El Día Mundial de la Hemofilia busca, además, fomentar la investigación, promover políticas públicas inclusivas y garantizar que los tratamientos lleguen a todos los pacientes, sin importar su lugar de residencia.












La salud es lo primero
Eso afecta a muchas personas
Hay que crear conciencia