Emiratos Árabes Unidos elevó el tono frente a Irán al advertir que su accionar representa una amenaza persistente para la estabilidad de Oriente Medio, en medio de nuevos incidentes en el estrecho de Ormuz.
El asesor diplomático presidencial, Anwar Gargash, denunció el ataque contra un buque cisterna vinculado a la Abu Dhabi National Oil Company, señalando que este tipo de acciones refuerzan las preocupaciones sobre la seguridad en la región.
Gargash calificó el hecho como una “agresión flagrante” y acusó a Teherán de incurrir en actos de piratería marítima, tras el presunto uso de drones contra la embarcación. Asimismo, reiteró que su país mantiene una postura firme en defensa de la libre navegación en esta ruta clave para el comercio energético global.
Las tensiones se producen en un contexto en el que Emiratos ha sido uno de los países más afectados por los ataques iraníes durante el conflicto reciente, con impactos directos en infraestructuras estratégicas y en sus exportaciones de petróleo y gas, altamente dependientes del paso por Ormuz.
Además, Abu Dabi ha expresado su inconformidad con la falta de una respuesta coordinada entre los países del golfo Pérsico frente a estas acciones, lo que ha generado fricciones en la región e incluso decisiones como su salida de alianzas energéticas internacionales.













