El petróleo registró este lunes una caída superior al 5 % en los mercados internacionales, impulsado por las expectativas de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán que reduzca las tensiones en Oriente Medio y estabilice el suministro energético global.
La reacción de los inversionistas también favoreció a las bolsas internacionales. El índice MSCI World, que agrupa acciones de mercados desarrollados, alcanzó un nuevo máximo histórico, mientras los futuros de Wall Street operaban al alza ante señales de avances diplomáticos entre Washington y Teherán.
En contraste, los precios del crudo retrocedieron con fuerza. El barril de Brent cayó más de un 6 %, mientras el WTI se cotizaba alrededor de los 91 dólares, reflejando la percepción de que una eventual distensión política podría aliviar las presiones sobre la oferta mundial de petróleo.
El comportamiento del mercado se produce luego de reportes sobre progresos en las conversaciones entre ambas naciones, lo que ha disminuido temporalmente los temores de una escalada militar en la región y posibles interrupciones en el flujo energético desde Oriente Medio.
La atención internacional también se concentra en el estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio global de crudo. Un eventual entendimiento entre EE.UU. e Irán fortalecería las expectativas de estabilidad en esa ruta estratégica.
La posibilidad de un acuerdo ha llevado a muchos inversionistas a abandonar activos considerados refugio y apostar nuevamente por mercados de mayor riesgo, como las acciones.
La caída del petróleo se produce tras varias semanas de volatilidad en los mercados energéticos, marcadas por la incertidumbre geopolítica y el temor a restricciones en la producción y exportación de crudo.















