El Gobierno de Estados Unidos anunció la entrada en vigor de un nuevo arancel de entre 10 % y 12.5 % para mercancías procedentes de 60 países, entre ellos República Dominicana, al considerar que no han combatido de manera suficiente el trabajo forzado en sus cadenas de suministro.
La medida fue anunciada por el representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, quien explicó que el objetivo es fortalecer la lucha contra el trabajo forzado, proteger a los trabajadores estadounidenses y enfrentar prácticas comerciales consideradas desleales.
De acuerdo con la disposición, los países que hayan adoptado y aplicado prohibiciones efectivas contra la importación de productos elaborados con trabajo forzado estarán sujetos a un arancel del 10 %, mientras que aquellos que, según Washington, no cumplen con esos estándares enfrentarán un impuesto de 12.5 %.
En la lista divulgada por la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. aparecen República Dominicana, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela, cuyos productos serán gravados con un 12.5 %. En tanto, México y Ecuador recibirán un arancel del 10 %.
La normativa contempla algunas excepciones para determinados productos, donaciones, materias primas esenciales y bienes cuya aplicación del impuesto pueda afectar la economía estadounidense o provocar escasez en su mercado.
La decisión podría impactar las exportaciones dominicanas hacia Estados Unidos, principal socio comercial del país, al incrementar el costo de ingreso de diversos productos al mercado estadounidense.















