La candidata presidencial derechista Keiko Fujimori reiteró este miércoles su llamado a supervisar de cerca el proceso electoral en Perú, al asegurar que no quiere que se repitan situaciones similares a las denunciadas tras las elecciones de 2021.
Durante un encuentro con lustrabotas y vendedores de periódicos en Lima, la aspirante de Fuerza Popular pidió a sus simpatizantes integrarse como personeros de mesa para vigilar el desarrollo de la segunda vuelta presidencial prevista para el 7 de junio.
Fujimori afirmó que en la primera vuelta ya se registraron “irregularidades”, en referencia a retrasos en la apertura de centros de votación por falta de material electoral, situación que generó denuncias de presunto fraude por parte de sectores políticos de derecha, aunque sin pruebas presentadas públicamente.
“No nos la vuelven a hacer”, expresó la candidata, evocando el escenario de 2021, cuando perdió frente al entonces aspirante izquierdista Pedro Castillo y cuestionó los resultados electorales.
La líder fujimorista sostuvo que el principal objetivo es garantizar que se respete “la voluntad popular” y aseguró que el país necesita recuperar el orden, la estabilidad y la confianza en las instituciones.
Aunque las encuestas la colocan ligeramente por encima de su rival, el izquierdista Roberto Sánchez, Fujimori dijo que no se siente confiada y calificó la contienda como “un empate técnico”.
Además de insistir en el tema de seguridad ciudadana y combate al crimen organizado, prometió ampliar el programa social Pensión 65 y aumentar gradualmente la cantidad de beneficiarios durante un eventual gobierno.
La segunda vuelta presidencial enfrentará a Fujimori y Sánchez en un contexto de fuerte polarización política y tras una década marcada por la inestabilidad institucional en Perú, país que ha tenido ocho presidentes en los últimos diez años.















Perú ha vivido años de mucha inestabilidad política.
La política peruana sigue bastante tensa.
Keiko Fujimori vuelve a poner el foco en el proceso electoral.