La Asamblea Nacional de Francia aprobó este jueves la derogación formal del denominado Código Negro, un conjunto de leyes promulgadas en 1685 que regulaban la esclavitud en las colonias francesas y que consideraban a las personas esclavizadas como propiedad.
La medida fue aprobada por unanimidad con 254 votos a favor, eliminando oficialmente una normativa creada durante el reinado de Luis XIV que, aunque perdió vigencia práctica tras la abolición de la esclavitud en 1848, permanecía técnicamente dentro del marco jurídico francés.
Uno de los aspectos más cuestionados del Código Negro era su artículo 44, que definía a los esclavos como “bienes muebles”, permitiendo su compra, venta y explotación. Otras disposiciones también facilitaban castigos físicos, abusos y diversas formas de sometimiento.
La derogación representa un paso simbólico e histórico en el reconocimiento del pasado colonial de Francia y ha reactivado el debate sobre posibles reparaciones vinculadas a la esclavitud.
El presidente Emmanuel Macron afirmó recientemente que el silencio mantenido durante casi dos siglos en torno a esta legislación “ya no puede considerarse un simple descuido”.
La iniciativa fue impulsada por el diputado Max Mathiasin, quien calificó la decisión como una forma de honrar a los antepasados y reafirmar los principios de libertad, igualdad y fraternidad.
Francia fue una de las principales potencias involucradas en el tráfico transatlántico de esclavos, trasladando alrededor de 1.4 millones de africanos hacia sus colonias. Aunque la derogación tiene principalmente un carácter simbólico, diversos sectores la consideran un paso importante en el reconocimiento de una de las etapas más oscuras de la historia colonial













