Teherán.– Las Fuerzas Armadas de Irán anunciaron este lunes el cese de los ataques contra Israel, luego de varios intercambios militares que marcaron la primera confrontación directa entre ambos países desde la entrada en vigor del alto el fuego alcanzado el pasado 8 de abril.
A través de un comunicado, el mando militar iraní afirmó que la operación tuvo como objetivo responder a los recientes bombardeos israelíes contra los suburbios del sur de Beirut, en Líbano. Según Teherán, la respuesta fue ejecutada y concluida, aunque advirtió que volverá a actuar si se producen nuevos ataques israelíes contra territorio libanés.
La decisión se produce en medio de intensos esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada mayor en Oriente Medio, tras una jornada de ataques que elevó la preocupación internacional sobre la estabilidad de la región.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que tanto Israel como Irán muestran interés en alcanzar un alto el fuego y avanzar hacia una solución negociada al conflicto.
A través de su plataforma Truth Social, Trump expresó que las conversaciones de paz continúan en marcha y advirtió que solo podrían fracasar por decisiones equivocadas de las partes involucradas.
Horas antes, el mandatario estadounidense había solicitado públicamente a ambos países detener de inmediato las hostilidades, luego de que Irán lanzara misiles contra Israel en respuesta a un ataque israelí ocurrido en los suburbios meridionales de Beirut, donde se reportaron víctimas mortales y varios heridos.
Las tensiones se incrementaron después de que Israel informara que su operación tenía como objetivo instalaciones vinculadas a Hezbollah en la capital libanesa. La ofensiva provocó una rápida respuesta iraní y reavivó los temores de una expansión del conflicto en la región.
Aunque el anuncio iraní abre una ventana para la desescalada, la situación continúa siendo frágil y observada de cerca por la comunidad internacional, que mantiene los llamados a la moderación y al diálogo para evitar una nueva crisis regional.














La comunidad internacional observa con atención cualquier paso que contribuya a la estabilidad regional
La reducción de las hostilidades puede abrir espacio para los esfuerzos diplomáticos y el diálogo
El anuncio representa una señal positiva en un momento de alta tensión para Oriente Medio