La crisis energética en Cuba continúa agravándose y este jueves los apagones podrían afectar simultáneamente hasta al 64 % del territorio nacional durante el horario de mayor consumo, según estimaciones de la Unión Eléctrica (UNE).
La entidad estatal informó que el Sistema Electroenergético Nacional enfrenta una severa limitación en su capacidad de generación, debido principalmente a fallas técnicas, mantenimientos pendientes y el deterioro de varias plantas termoeléctricas.
De las 16 unidades de generación térmica existentes en el país, diez permanecen fuera de servicio, entre ellas la termoeléctrica Antonio Guiteras, la mayor instalación de este tipo en Cuba, que lleva varios días sin aportar energía por una avería.
Para el momento de mayor demanda, las autoridades calculan una disponibilidad de apenas 1,110 megavatios frente a un consumo estimado de 3,000 megavatios, lo que deja un déficit cercano a los 1,900 megavatios.
Los prolongados apagones han provocado un creciente malestar entre los ciudadanos. En algunas zonas de La Habana se han registrado interrupciones superiores a las 24 horas, generando protestas pacíficas, cacerolazos y reclamos por una respuesta ante la situación.
El Gobierno cubano atribuye parte del problema a las dificultades para acceder a combustible, mientras señala las restricciones petroleras de Estados Unidos como uno de los factores que han profundizado la crisis.
El país requiere cerca de 100,000 barriles de petróleo diarios para cubrir sus necesidades energéticas, pero actualmente enfrenta limitaciones para garantizar ese suministro, lo que mantiene bajo presión al sistema eléctrico nacional.














