El primer ministro de Francia, Sebastien Lecornu, anunció una nueva medida para prevenir el consumo de drogas dentro del Estado, autorizando controles sorpresa mediante pruebas salivales a ministros y miembros de sus gabinetes.
La disposición establece que los propios ministros también deberán someterse a estos exámenes, debido a la naturaleza de sus funciones y a la exigencia de ejemplaridad que conlleva ocupar cargos de alta responsabilidad.
Según la circular oficial, los controles buscan reforzar la transparencia y garantizar que quienes ejercen funciones de decisión gubernamental cumplan con los más altos estándares de conducta.














