Al menos seis personas resultaron heridas, entre ellas tres agentes de la Policía y tres manifestantes, durante una nueva jornada de protestas frente al Parlamento de Albania contra proyectos inmobiliarios de lujo relacionados con la familia del presidente estadounidense, Donald Trump.
Los incidentes se produjeron cuando un grupo de manifestantes derribó vallas de seguridad, lanzó piedras contra las fuerzas del orden y arrojó huevos a los vehículos de varios legisladores. Además, algunos intentaron ingresar a la sede del Parlamento, de acuerdo con reportes del canal Top Channel.
Para dispersar a los manifestantes, la Policía utilizó gases lacrimógenos y realizó varias detenciones, luego de los enfrentamientos registrados en las inmediaciones del edificio legislativo.
Las movilizaciones forman parte del movimiento conocido como «la revolución del flamenco», surgido en rechazo a varios proyectos turísticos previstos en los humedales del lago Vjosa-Narta, una reserva natural ubicada cerca de la ciudad de Vlora.
Entre las iniciativas cuestionadas figura un complejo inmobiliario impulsado por inversiones vinculadas a Jared Kushner, yerno de Donald Trump, a través de la firma Affinity Partners, así como otro desarrollo proyectado en la isla de Sazan.
Los manifestantes sostienen que estas obras representan una amenaza para un ecosistema que alberga más de 200 especies protegidas, incluidos los flamencos rosados, convertidos en el emblema del movimiento.
Con el paso de las semanas, las protestas han ampliado sus demandas para incluir denuncias de corrupción y presuntas irregularidades en la administración de terrenos públicos.
Además de exigir la paralización de los proyectos, los manifestantes reclaman la renuncia del primer ministro Edi Rama, la formación de un gobierno técnico por un período de un año y la derogación de la ley de inversiones estratégicas, al considerar que facilita la cesión de terrenos costeros a intereses privados. También piden la salida del líder del opositor Partido Democrático, Sali Berisha, a quien acusan de formar parte del mismo sistema político que cuestionan.













