El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, aseguró que la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) hasta 2036 brinda certidumbre a los mercados y abre la puerta a un mayor flujo de inversiones hacia el país.
El funcionario afirmó que la principal preocupación era una eventual salida de Estados Unidos del acuerdo comercial, escenario que, según indicó, quedó descartado tras la decisión de Washington de mantener vigente el tratado bajo sus condiciones actuales.
«La mayor incertidumbre habría derivado del retiro de Estados Unidos del tratado. Ese escenario ya no es el que debemos esperar», expresó Ebrard durante la conferencia de prensa encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Explicó que el T-MEC continuará operando sin modificaciones inmediatas mientras México, Estados Unidos y Canadá avanzan en el proceso de revisión contemplado en el propio acuerdo.
El secretario señaló que la permanencia del tratado, junto con la estrategia de relocalización de cadenas de suministro en Norteamérica, representa una oportunidad para fortalecer la economía mexicana y atraer nuevas inversiones.
Asimismo, destacó que las revisiones anuales previstas en el mecanismo comercial no deben interpretarse como una señal de inestabilidad, sino como una herramienta para resolver diferencias y fortalecer la integración económica entre los tres países.
Ebrard consideró que la estrategia de Estados Unidos de incrementar la producción dentro de Norteamérica y reducir su dependencia de otros mercados favorecerá la llegada de nuevas inversiones a México en los próximos años.
También informó que el próximo 20 de julio una delegación estadounidense visitará México para iniciar formalmente la primera revisión anual del T-MEC.
El funcionario explicó que la decisión de Estados Unidos de no extender, por el momento, la vigencia del tratado más allá de 2036 forma parte de la revisión de su política comercial internacional y aclaró que el acuerdo sigue plenamente vigente.
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020, en sustitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Aunque Estados Unidos decidió no ampliar por ahora su vigencia hasta 2042, el acuerdo contempla la posibilidad de una extensión de 16 años si los tres socios alcanzan un consenso durante futuras revisiones.















Esperemos que estos beneficios también lleguen a los trabajadores.
La certidumbre es clave para atraer nuevas inversiones.
Un acuerdo de largo plazo puede beneficiar a las tres economías.