El número de fallecidos por el ataque masivo lanzado por Rusia contra la capital ucraniana ascendió a 20, mientras continúan las labores de búsqueda entre los escombros de edificios residenciales alcanzados durante el bombardeo.
De acuerdo con la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia empleó 74 misiles y 496 drones en la ofensiva. Las defensas ucranianas lograron interceptar 476 drones y 48 misiles, aunque solo derribaron cuatro de los 24 misiles balísticos Iskander-M utilizados en el ataque.
Tras el bombardeo, el presidente Volodímir Zelenski reiteró su llamado a Estados Unidos para acelerar la autorización que permita a Ucrania fabricar sistemas de defensa aérea Patriot y misiles interceptores, al considerar que son los únicos capaces de responder eficazmente a los proyectiles balísticos rusos.
El mandatario también destacó las conversaciones que mantiene con Alemania y otros aliados europeos para desarrollar tecnología antimisiles en Europa y reducir la dependencia del suministro estadounidense.
Zelenski calificó el fortalecimiento de la defensa antiaérea como una prioridad para el país y pidió a los aliados mantener el respaldo financiero que permite a Kiev adquirir misiles PAC-3 para los sistemas Patriot.
Las autoridades ucranianas denunciaron que el ataque impactó directamente más de una veintena de edificios residenciales en Kiev. La primera ministra, Yulia Sviridenko, aseguró que entre los escombros fueron recuperados los cuerpos de las 20 víctimas mortales, mientras que más de 80 personas resultaron heridas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia sostuvo que la operación tuvo como objetivo instalaciones de la industria militar ucraniana, entre ellas fábricas de misiles, plantas de ensamblaje de drones, depósitos de combustible e infraestructuras vinculadas al sector de defensa.
Mientras tanto, el conflicto también dejó nuevas acciones en territorio ruso. Las autoridades informaron que un ataque ucraniano contra una refinería de la empresa Lukoil, ubicada en la región de Nizhni Nóvgorod, provocó la muerte de una persona.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró, además, haber derribado 327 drones ucranianos sobre distintas regiones del país, así como en zonas ocupadas de Ucrania, el mar Negro y el mar de Azov.
El bombardeo sobre Kiev se convirtió en uno de los más intensos de las últimas semanas y, según analistas, habría sido precedido por un período de menor actividad militar rusa destinado a acumular armamento para una ofensiva de gran escala.













