Cerca de dos millones de aficionados salieron este lunes a las calles de Madrid para celebrar junto a la selección española la conquista de la Copa Mundial de la FIFA 2026, en una multitudinaria fiesta que culminó en la emblemática Plaza de Cibeles.
La celebración comenzó con la llegada del equipo al Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, donde el capitán Rodri Hernández descendió del avión sosteniendo el trofeo de campeón del mundo. Posteriormente, los jugadores recorrieron la capital a bordo de un autobús descapotado con la inscripción “Enhorabuena campeones”, mientras miles de seguidores los acompañaban a lo largo del trayecto.
Antes del recorrido, la selección fue recibida por el rey Felipe VI en el Palacio de La Zarzuela, donde el monarca calificó la conquista como un “triunfo épico” y elogió el esfuerzo del grupo. Más tarde, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibió al equipo en el Palacio de La Moncloa y expresó su deseo de que España vuelva a levantar la Copa del Mundo en 2030, cuando será uno de los países anfitriones.
El acto principal tuvo lugar en la Plaza de Cibeles, donde unas 120,000 personas disfrutaron de la celebración central, mientras el resto de la multitud seguía la caravana por las calles de Madrid.
Uno a uno, los jugadores fueron ovacionados por la afición entre música, fuegos artificiales y actuaciones artísticas, destacando la presentación de la cantante Aitana, quien interpretó “Superestrella”, tema convertido en el himno no oficial de España durante el Mundial.
Durante el acto, Rodri Hernández defendió a Ferran Torres, héroe de la final, asegurando que “muchas veces fue injustamente criticado y hoy es historia del fútbol español”.
Por su parte, el seleccionador Luis de la Fuente, visiblemente emocionado tras ser manteado por sus jugadores, atribuyó el éxito a la unión del grupo.
“Tenemos la suerte de contar con 26 fantásticas personas y los mejores futbolistas del mundo. No lo olvidéis: juntos somos más fuertes. ¡Viva España!”, expresó.
La celebración se prolongó hasta la medianoche, convirtiendo a Madrid en una auténtica fiesta para conmemorar la segunda estrella mundialista de la selección española.















La afición española respondió con orgullo.
Qué gran recibimiento para la selección.
Una fiesta inolvidable para los campeones.