El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó este martes las acusaciones contenidas en un informe del Gobierno de Estados Unidos y aseguró que Washington recurre a «la mentira» para justificar posibles acciones contra la isla.
A través de un mensaje difundido por medios estatales, el mandatario sostuvo que Cuba nunca ha actuado con el propósito de afectar la seguridad nacional estadounidense y afirmó que la Revolución cubana se ha limitado a defenderse de lo que calificó como agresiones sostenidas durante décadas.
La reacción se produjo luego de que el Departamento de Estado de Estados Unidos publicara un informe de 100 páginas en el que describe a Cuba como una amenaza para la seguridad nacional y acusa al Gobierno de La Habana de promover actividades de espionaje, proteger a fugitivos y mantener vínculos con organizaciones consideradas terroristas.
El documento también sostiene que la isla alberga un número creciente de instalaciones militares, de inteligencia y de apoyo a actores extranjeros, afirmaciones que el Gobierno cubano rechazó categóricamente.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba calificó el informe como una «falacia» y aseguró que forma parte de la estrategia de Washington para mantener las sanciones económicas y justificar una política de presión sobre la isla.
Las autoridades cubanas reiteraron que en su territorio no existen bases militares extranjeras, incluidas las que Estados Unidos ha atribuido en ocasiones a China, y calificaron esas versiones como infundadas.
Las declaraciones se producen en medio del aumento de las tensiones bilaterales, luego de que la administración del presidente Donald Trump reforzara las sanciones contra Cuba, mantuviera el bloqueo petrolero y reiterara que considera a la isla una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.












