Al menos cuatro palestinos y un ciudadano israelí murieron este viernes durante un tiroteo registrado en la aldea de Tell, al suroeste de Nablus, en la Cisjordania ocupada, cerca del asentamiento israelí de Havat Gilad.
El incidente ha dado lugar a versiones contradictorias entre las autoridades israelíes y palestinas sobre cómo ocurrieron los hechos.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) afirmaron que varios palestinos arrebataron el arma a un guardia de seguridad que acudió al lugar tras recibir reportes de un presunto ataque contra un grupo de colonos que realizaba senderismo en la zona. Según el Ejército, posteriormente dispararon contra civiles israelíes.
En cambio, el Ministerio de Salud palestino sostuvo que los cuatro fallecidos murieron durante un ataque de colonos israelíes respaldado por las fuerzas israelíes. Autoridades palestinas denunciaron que, antes de la llegada del Ejército, colonos atacaron viviendas en la localidad y abrieron fuego contra sus residentes.
El dirigente local del movimiento Fatah, Issam Al Saifi, aseguró que los residentes enfrentaron inicialmente a los colonos, quienes se retiraron, pero regresaron poco después, lo que desencadenó nuevos enfrentamientos con la participación de soldados israelíes.
De acuerdo con la agencia oficial palestina WAFA, soldados y colonos dispararon contra los residentes, causando la muerte de cuatro jóvenes palestinos, entre ellos dos hermanos y dos primos, además de dejar varios heridos.
Por su parte, el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA) informó que el ciudadano israelí fallecido tenía 30 años y confirmó la evacuación en helicóptero de otros dos hombres heridos por arma de fuego, uno de ellos en estado grave.
Tras el incidente, el Ejército israelí desplegó operativos en la zona, estableció cordones de seguridad en Nablus y Tell y señaló que continúa la búsqueda de los responsables, a quienes calificó de «terroristas».
El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, pidió a las fuerzas de seguridad intensificar las operaciones en la zona y adoptar medidas más severas tras el enfrentamiento.
Según cifras del Ministerio de Salud palestino, 82 palestinos han muerto en Cisjordania desde comienzos de 2026, incluidos 21 fallecidos en incidentes atribuidos a colonos israelíes.
La violencia en Cisjordania se ha intensificado desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamás en octubre de 2023, con frecuentes enfrentamientos, incursiones militares y ataques de colonos contra comunidades palestinas.














