Las comunidades palestinas en el norte de Cisjordania viven bajo confinamiento forzado mientras continúan las operaciones militares israelíes en la zona. Según la organización Save the Children, familias enteras permanecen encerradas en sus casas por temor a la violencia que acompaña las redadas, que esta semana se han intensificado.
Las tropas israelíes mantienen sitiada gran parte de la gobernación de Tubas desde el miércoles y han ejecutado incursiones simultáneas en otras ciudades y comunidades, incluida Jenin. De acuerdo con la agencia palestina Wafa, decenas de personas han resultado heridas y más de 160 palestinos han sido detenidos desde el inicio de la operación.
El ejército israelí sostiene que su objetivo es desmantelar grupos armados palestinos. Sin embargo, residentes y organizaciones humanitarias aseguran que los ataques han sido indiscriminados, bloqueando el paso a ambulancias y periodistas, además de dañar infraestructura. Un video registrado en Jenin, en el que se observa a soldados israelíes matar a dos palestinos desarmados que intentaban rendirse, provocó fuertes críticas internacionales.
La violencia en Cisjordania se ha profundizado desde el inicio de la guerra en Gaza en 2023. Más de 1.000 palestinos han muerto en el territorio por acciones de soldados y colonos, según cifras de la ONU. Solo este año, alrededor de 32.000 residentes de varios campos de refugiados han sido desplazados por la fuerza y se les impide regresar.
Organizaciones de derechos humanos denuncian la demolición de viviendas y describen estas operaciones como un intento sistemático de expulsar a la población palestina. Ameer, representante de una organización asociada a Save the Children, afirmó que los niños de Tubas están completamente privados de educación y servicios esenciales debido a los bloqueos.
Mientras tanto, Israel continúa los ataques en Gaza pese a la tregua mediada por Estados Unidos. Al menos 347 palestinos han muerto desde que el alto al fuego entró en vigor, y el Gobierno gazatí reporta más de 500 violaciones del acuerdo. La ayuda humanitaria también llega en cantidades muy inferiores a las prometidas, lo que agrava la crisis humanitaria.










la situación se ve cada día más tensa y nadie mete mano para parar eso
da mucha pena ver familias enteras con miedo de salir por la violencia
está fuerte lo que está pasando en Cisjordania esa gente viviendo trancada en sus casas