Cada 25 de julio se conmemora el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas Afrodescendientes, una fecha dedicada a reconocer sus aportes a la sociedad y a visibilizar los desafíos que aún enfrentan en materia de igualdad, derechos y oportunidades.
La conmemoración tiene su origen en 1992, cuando más de 400 mujeres de 32 países se reunieron en Santo Domingo durante el Primer Encuentro de Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora. De ese encuentro surgió la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, con el propósito de impulsar acciones contra el racismo, el sexismo y otras formas de discriminación.
Tras más de tres décadas de conmemoración por parte de organizaciones sociales, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció oficialmente la fecha en 2024, por iniciativa de Colombia. Desde 2025, el 25 de julio forma parte del calendario oficial de días internacionales de la ONU.
El organismo internacional destaca que las mujeres y niñas afrodescendientes continúan enfrentando mayores niveles de pobreza, barreras en el acceso a la educación y la salud, discriminación racial y una baja representación en espacios de toma de decisiones.
Con esta conmemoración, la ONU hace un llamado a los Estados a fortalecer las políticas públicas que promuevan la igualdad de oportunidades, combatan el racismo y garanticen una mayor participación de las mujeres afrodescendientes en la vida política, económica y social.
La jornada también busca reconocer el papel que estas mujeres han desempeñado en la defensa de los derechos humanos, la cultura, la educación y el desarrollo de sus comunidades, al tiempo que invita a reflexionar sobre la necesidad de construir sociedades más inclusivas y libres de discriminación.













