Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte caída el sábado luego de que surgieran señales de avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán, lo que redujo los temores sobre una posible interrupción del suministro mundial de crudo.
Los futuros del West Texas Intermediate (WTI) descendieron un 4,5 %, borrando gran parte de las ganancias obtenidas en la jornada anterior. El barril pasó de un máximo intradía de US$92.81 a un mínimo de US$87.87, impulsado además por el aumento de los inventarios de petróleo y las expectativas de una mayor estabilidad en el estratégico estrecho de Ormuz.
Por su parte, el Brent, referencia internacional del mercado, cayó un 5,2 %, retrocediendo desde US$101.16 hasta US$95.40 por barril. La baja respondió principalmente a una toma de beneficios por parte de los inversionistas, luego de que el crudo superara los US$100 por primera vez en casi dos meses tras la escalada del conflicto en Oriente Medio.
Los analistas consideran que la disminución refleja un movimiento de corrección del mercado, ya que el alza registrada en días anteriores había sido impulsada por factores geopolíticos, como los ataques hutíes a petroleros en el mar Rojo y las tensiones en el golfo Pérsico.
A pesar del retroceso, expertos señalan que el mercado petrolero continúa siendo altamente volátil y seguirá reaccionando a cualquier cambio en la situación geopolítica de Oriente Medio, especialmente en torno al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
Además, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) proyectó una reducción de 1,2 millones de barriles diarios en la demanda mundial de petróleo durante 2026, principalmente en Asia, debido al impacto de la desaceleración económica y los elevados costos de la energía. Esta previsión también contribuyó a la presión bajista sobre los precios del crudo.















