El rey de España, Felipe VI, manifestó este sábado su preocupación e indignación por la crisis migratoria registrada en Ceuta y, en menor medida, en Melilla, al tiempo que pidió garantizar la seguridad de las ciudades autónomas y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
A través de un comunicado difundido por la Casa Real, el monarca aseguró haber seguido con “gran preocupación e indignación” los graves acontecimientos ocurridos en la frontera española.
Durante la reciente crisis, el Ministerio del Interior estimó que alrededor de 50.000 migrantes ingresaron de forma irregular a Ceuta desde Marruecos, la mayoría cruzando a nado.
Felipe VI subrayó la necesidad de adoptar medidas que transmitan “de forma unida, clara y determinante” el respaldo del resto de España a las poblaciones de Ceuta y Melilla.
Mientras tanto, las autoridades informaron que el número de cadáveres recuperados en la costa de Ceuta desde el inicio de la crisis migratoria aumentó a 67, según datos facilitados a la agencia EFE.














La cooperación entre los países será clave para enfrentar esta situación.
Esperemos que se encuentren soluciones que protejan la vida y la dignidad de las personas.
La crisis migratoria sigue siendo un gran desafío para Europa.