Un día después de que el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, advirtió que la Ley de la Industria Eléctrica abrirá la puerta a un sinfín de recursos legales, el representante del gobierno de Estados Unidos se encuentra de visita en Palacio Nacional.
La mañana de este viernes acudió a una reunión con el secretario de Hacienda y Crédito Público, Rogelio Ramírez de la O, pues el presidente Andrés Manuel López Obrador salió de gira hacia Nayarit, estado desde el que tomará una embarcación con destino a Islas, Marías, en Quintana Roo.
Ken Salazar ingresó a Palacio Nacional alrededor de las 10:00 horas por la calle de Moneda y no como en otras ocasiones por la calle Corregidora.
La visita del embajador se da a unas horas de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avalara de Ley de la Industria Eléctrica, lo cual aseguró Salazar traerá una serie de litigios sin fin.
“El gobierno de los Estados Unidos respeta la soberanía de México y sus procesos democráticos. Es en este tenor de cooperación y respeto que nos preocupa que la Ley de la Industria Eléctrica de 2021 probablemente abrirá la puerta a litigios sin fin, generando incertidumbre y obstruyendo la inversión”, informó la embajada a través de un comunicado.
Este viernes en respuesta, el presidente de México dijo que entendía a Salazar debido a que en Estados Unidos hay muchas presiones de congresistas que reciben dinero de empresas particulares.
“Llevamos muy buena relación Ken Salazar y entiendo, hay presiones de ellos mismos, con todo respeto en Estados Unidos, existe la costumbre de que los diputados, los senadores, los políticos reciben dinero de las corporaciones empresariales, yo no voy a calificar si eso está bien o está mal, pero así es. Un diputado, un legislador, un funcionario en Estados Unidos tiene que alinearse, si hay una empresa que se siente afectada acude al departamento de Estado, esa es su política”, comentó.
No es la primera vez que la reforma eléctrica genera desacuerdos entre autoridades de ambas naciones, entre ellos con el embajador Salazar y el enviado especial para el cambio climático de Estados Unidos, John Kerry, quien hace sostuvo una reunión con el presidente.
Posterior al encuentro, Kerry aseguró que se había acordado la instalación de una mesa de trabajo para darle seguimiento a la reforma eléctrica, pero el presidente López Obrador lo rechazó y sentenció que la reforma se quedaba como está.









