Con gases lacrimógenos y violentos enfrentamientos, las fuerzas de seguridad iraníes intentan aplacar las protestas que continúan sacudiendo varias ciudades de Irán.
Son ya ocho días de manifestaciones contra el Gobierno del presidente Ebrahim Raisí, tras la controvertida muerte de Mahsa Amini, la joven que fue detenida por no llevar bien el velo islámico.
Al menos 35 personas han muerto durante las protestas y hay decenas de detenidos y heridos, entre ellos agentes de la policía.
Los disturbios en Teherán, en la capital, han llevado a las principales universidades a suspender las clases presenciales, a solo días de comenzar el nuevo año académico. Y es que la furia y la indiganción por la muerte de la joven de 22 años no solo han paralizado el país sino que también han abierto las puertas a un profundo malestar social.










relaxing jazz music