La deforestación en la Amazonía brasileña aumentó un 150 por ciento en diciembre respecto al mes del año anterior, según cifras del Gobierno, en lo que fue la recta final de la administración del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro.
La Amazonía brasileña perdió 10,267 kilómetros de cobertura vegetal en 2022, una extensión equivalente a la de un país como Líbano.
El monitoreo satelital detectó 218, 4 kilómetros cuadrados de cubierta forestal destruida en la parte de Brasil de la selva tropical más grande del mundo el mes pasado, según el programa de vigilancia Deter ( Detección de Deforestación en Tiempo Real) de la agencia espacial nacional (INPE).
área de selva en la Amazonía brasileña devastada el año pasado fue un 24,9 % superior a la destruida en 2021 (8.219 kilómetros cuadrados) y la mayor desde que el INPE comenzó a medir en 2015 las llamadas alertas de deforestación, informó el organismo oficial.








