Alrededor de 90.000 personas marchan en la ciudad de Tel Aviv para protestar contra el gobierno del nuevo primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y sus cambios legislativos previstos, como una controvertida reforma judicial destinada a frenar severamente los poderes del Tribunal Supremo.
Según informes, la Policía ha bloqueado varias carreteras para impedir que los manifestantes, llegados de todo el país, se acercaran a la residencia temporal de Netanyahu. «¡Mi país tiene tres poderes, tres!», gritaba la multitud, entre la que había familias con niños pequeños, en referencia al principio político de la separación de poderes, en el cual los poderes legislativo, ejecutivo y judicial del Estado son ejercidos por órganos de gobierno distintos, autónomos e independientes entre sí.
En las protestas antigubernamentales, que pasan en todo el país, se han registrado varios enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad.









