El Gobierno de Bolivia impulsa una reforma estructural del sector de hidrocarburos con el objetivo de atraer inversión extranjera y revertir la caída en la producción de gas y petróleo.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, explicó que el proyecto de ley contempla la aplicación de tributos de hasta un 50 % a las empresas petroleras, en línea con lo aprobado en el referéndum de 2004. La iniciativa también busca eliminar la discrecionalidad de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en la gestión de contratos, con el fin de ofrecer mayor seguridad jurídica a los inversionistas.
La propuesta surge en un contexto de deterioro del sector energético. Según datos oficiales, la producción de gas ha disminuido considerablemente en la última década, mientras que las exportaciones han caído de más de 6,000 millones de dólares en 2013 a poco más de 1,000 millones en 2025. Asimismo, las reservas probadas también se han reducido de forma significativa.
El Ejecutivo, encabezado por el presidente Rodrigo Paz, busca con esta reforma recuperar la competitividad del país en el ámbito energético, promoviendo un modelo en el que la empresa estatal participe junto al sector privado, tanto nacional como internacional.
Entre los cambios planteados se incluye la eliminación de mecanismos como los “costos recuperables” y la implementación de reglas más transparentes en los contratos. Además, se proyecta modernizar YPFB, facilitando su acceso a financiamiento internacional mediante la emisión de bonos o su eventual participación en mercados bursátiles.
Pese a estas modificaciones, el Gobierno aseguró que se mantendrá el principio constitucional que establece que los hidrocarburos son propiedad del Estado y que su administración corresponde a YPFB.















Muy buena iniciativa
La economía lo necesita
Eso es necesario