Al menos seis paramédicos murieron y varios más resultaron heridos en dos ataques israelíes registrados entre la noche del jueves y la madrugada de este viernes en el sur del Líbano, informó el Centro de Operaciones de Emergencia libanés.
Uno de los bombardeos impactó de forma directa un centro de ambulancias de la organización Autoridad Sanitaria Islámica en la localidad de Hanawiya, causando la muerte de cuatro socorristas.
Además, un quinto paramédico de la agrupación, vinculada al grupo chií Hezbolá, resultó herido junto a una mujer cuya identidad no fue revelada.
El segundo ataque tuvo lugar en la localidad de Deir Qanoun Al Nahr, donde fallecieron dos miembros de la Asociación de los Exploradores del Mensaje Islámico y otros tres resultaron heridos.
Las autoridades indicaron que entre las víctimas mortales figura un menor de nacionalidad siria y uno de los rescatistas fallecidos también desempeñaba labores de comunicación.
La Asociación de los Exploradores del Mensaje Islámico está vinculada al movimiento chií Amal, aliado político de Hezbolá, y forma parte de las organizaciones de socorro que han sido atacadas repetidamente durante el conflicto, junto a la Defensa Civil Libanesa y la Cruz Roja.
El Ministerio de Salud Pública libanés condenó los ataques y acusó a Israel de violar el derecho humanitario internacional. En un comunicado, aseguró que este tipo de acciones “no quedarán impunes”.
Las autoridades también recordaron que el jueves otros siete trabajadores sanitarios resultaron heridos tras un ataque israelí en las inmediaciones del Hospital Gubernamental de Tebnine, en el sur del país.
Ese bombardeo provocó daños en ambulancias, áreas exteriores del centro hospitalario y departamentos internos, incluyendo la sala de emergencias, el quirófano y la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
De acuerdo con datos oficiales libaneses, más de un centenar de trabajadores sanitarios han muerto desde el inicio del conflicto el pasado 2 de marzo, en ataques dirigidos contra ambulancias, centros médicos y equipos de emergencia, pese al alto el fuego vigente entre ambas partes.














