La Comisión Europea presentó este jueves un paquete de medidas para avanzar en la aplicación del acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos, que fija en un 15 % el máximo de los aranceles generales sobre productos europeos.
Bruselas propone eliminar los aranceles a los bienes industriales de EE. UU., otorgar acceso preferencial a ciertos productos agrícolas y pesqueros, y extender el trato libre de impuestos a la langosta procesada.
Estas iniciativas permitirían que la reducción de aranceles se aplique con carácter retroactivo desde el 1 de agosto, lo que supondría un alivio inmediato para sectores como el automovilístico europeo, que se había visto amenazado por la posibilidad de tarifas del 30 % anunciadas por Donald Trump.
El acuerdo, alcanzado en julio en Escocia y formalizado la semana pasada, busca frenar una escalada arancelaria entre ambas potencias. Para entrar en vigor, las propuestas deberán ser aprobadas por el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE.
De aplicarse, Bruselas calcula que los fabricantes europeos de automóviles ahorrarían más de 500 millones de euros en un solo mes. Además, Estados Unidos reducirá o eliminará aranceles sobre aeronaves, medicamentos genéricos y recursos naturales, y la UE se ha comprometido a ampliar la compra de gas, petróleo, energía nuclear y equipamiento militar estadounidense.
Para la Comisión, este paso no solo representa estabilidad en las relaciones comerciales, sino también la base para una cooperación más amplia en sectores estratégicos como el acero y la inteligencia artificial.












“Europa y EE. UU. se están amarrando más en comercio… y en armas también.”
“Un 15 % suena mejor que ese 30 % que Trump quería meter.”
“Bueno, parece que por fin se pusieron de acuerdo, menos guerra comercial.”