Rafael Belaúnde, candidato presidencial peruano y víctima de un reciente tiroteo, afirmó que no solicitará protección especial al Gobierno pese al atentado que casi le cuesta la vida. El aspirante de Libertad Popular indicó que reforzará su seguridad por cuenta propia y rechazó cualquier trato distinto al que reciben miles de peruanos expuestos diariamente a la violencia del crimen organizado.
Belaúnde cuestionó que se privilegie la protección a los políticos cuando, según dijo, quienes más sufren la inseguridad son los bodegueros, transportistas, microempresarios y vendedores ambulantes. Aun así, reconoció que a partir del 23 de diciembre los candidatos recibirán apoyo básico de Seguridad del Estado, medida que considera adecuada, pero insistió en que no pedirá nada adicional.
El incidente ocurrió en Cerro Azul, al sur de Lima, cuando dos hombres en moto dispararon contra su vehículo mientras visitaba un terreno donde su empresa planea un proyecto inmobiliario. Belaúnde logró evadir el ataque, saltar del auto y responder con su arma personal. Cuatro balas impactaron el parabrisas, tres de ellas frente al asiento del conductor.
El candidato señaló que quiere dejar el episodio atrás y negó las insinuaciones de que se trate de un ataque simulado para ganar popularidad. Recordó que se recuperaron casquillos tanto de su arma como de la de los agresores, y que en uno de sus proyectos previos ya se había registrado el asesinato de un obrero en medio de disputas entre bandas criminales.
Aunque descarta motivaciones políticas, apuntó al marco legal actual como un factor que favorece la impunidad. Criticó las llamadas “leyes pro-crimen” aprobadas por el Congreso y prometió eliminarlas si gana las elecciones de 2026.













