El primer ministro y jefe de la diplomacia de Catar, Mohamed bin Abdulrahmán, afirmó este domingo que su país no cesará en sus esfuerzos de mediación junto a Egipto y Estados Unidos para detener la guerra en Gaza, pese al bombardeo israelí en Doha esta semana contra negociadores de Hamás.
«Las prácticas vandálicas y bestiales israelíes nunca nos desanimarán a continuar con los esfuerzos junto con Egipto y Estados Unidos para frenar esta guerra injusta», declaró en la clausura de la reunión preparatoria árabe-islámica celebrada en Doha a nivel de cancilleres.
El encuentro fue antesala de la cumbre de emergencia que este lunes reunirá a los líderes de más de 50 países de la Liga Árabe y de la Organización de Cooperación Islámica (OCI), donde se discutirán medidas tras el ataque israelí que dejó seis muertos.
El bombardeo apuntó contra los principales negociadores de Hamás mientras analizaban en Doha la última propuesta estadounidense de tregua. «En lugar de mostrar aprecio por nuestros esfuerzos, Israel bombardeó una sede residencial donde estaban reunidos los dirigentes de Hamás», criticó Bin Abdulrahmán.
El jefe de la diplomacia catarí advirtió que ese ataque «es una agresión contra el principio mismo de mediación y contra cualquier vía diplomática para detener la guerra», y acusó a Israel de «abortar los intentos de distensión».
También responsabilizó a la comunidad internacional por su «silencio o incompetencia» frente a las acciones israelíes: «La ausencia de consecuencias ante cada crimen confirma a Israel que puede seguir sin límites».
Bin Abdulrahmán urgió a tomar «medidas verdaderas y tangibles a diferentes niveles» para frenar a Israel, advirtiendo que de lo contrario «nos encontraremos atrapados en un ciclo de sangre y sabotaje».
Según denunció, el ataque en Doha «demuestra que Israel no respeta líneas rojas y está dispuesto a desestabilizar cualquier país del mundo», recordando que ocurrió «a plena luz del día, en una zona residencial con viviendas, guarderías y misiones diplomáticas».














